Corrupción de menores

"Con 14 años, a mi hija le han arrebatado la inocencia y las ganas de vivir"

Un juzgado de Sueca investiga a tres personas, entre ellas una adolescente de 15 años, por prostituir a menores y grabarlo en vídeo

La madre de una víctima relata el infierno de su hija, bajo tratamiento

La víctima, de catorce años, está a la espera de prestar declaración mediante cámara Gesell. | GERMÁN CABALLERO

La víctima, de catorce años, está a la espera de prestar declaración mediante cámara Gesell. | GERMÁN CABALLERO

El Juzgado de Instrucción número cuatro de Sueca investiga un caso de corrupción de menores tras la detención de tres personas; un septuagenario que presuntamente pagaba dinero a niñas a cambio de sexo, una menor por grabar y difundir los vídeos sexuales y una joven de veinte años que supuestamente hacía las labores de proxenetismo captando y llevando a las víctimas ante los presuntos pederastas. Tras un año de investigaciones la menor que aparece en el vídeo sexual que dio pie al inicio de las mismas sigue sin haber sido explorada mediante cámara Gesell.

«A mi hija le han destrozado la vida y ellos tan tranquilos en la calle», se lamenta la madre de la menor agredida sexualmente en un municipio de la comarca de la Safor que este periódico no revela para preservar el anonimato de la víctima. «Con 14 años le han arrebatado la inocencia y las ganas de vivir», confiesa la mujer tras ver que a consecuencia de los hechos sufridos su hija ha tenido episodios autolíticos e ideas suicidas. De hecho, desde entonces está bajo tratamiento terapéutico.

Una de las investigadas es una amiga del colegio, un año mayor que ella. «Con su edad y al conocerse desde pequeñas no crees que te vayan a hacer esas cosas», explica la madre de la menor, quien confiesa que la notaba extraña pero pensó que eran cuestiones de la adolescencia.

Fue precisamente la madre de la única menor investigada la que destapó lo que estaba ocurriendo en este municipio de la Safor al encontrarse por casualidad en el teléfono de su hija una grabación de alto contenido sexual en la que reconoció a una amiga de ella, de catorce, con un anciano. La mujer acudió a un cuartel de la Guardia Civil para poner estos hechos en conocimiento y aportó dos vídeos.

En el segundo se ve a un hombre tendido en suelo en estado de semiinconsciente. Posteriormente los agentes de la Policía Judicial de Gandia averiguaron que se trataba de un argelino que acabó en el hospital por una intoxicación aguda.

Tras tomar declaración a la menor que presuntamente grabó los vídeos esta reconoció que en el municipio hay un anciano que paga dinero a niños «para que se dejen tocar». Asimismo señaló a su prima, de veinte años, como la persona que les llevó a la casa del septuagenario y les dijo que este les pagaría por masturbarlo y dejarse tocar. Según admitió, le pagó diez euros a su amiga menor y cinco a la presunta proxeneta de 20 años. Respecto del otro joven, que aparecía en el segundo vídeo, dijo que este también le pagaba a su prima por sexo.

Por su parte, el presunto pederasta de 75 años, que quedó en libertad tras su detención, reconoce haber pagado –está grabado y se le identifica plenamente–, pero alega que pensó que era mayor de edad «porque estaba muy desarrollada» y que era la primera vez que iban a su casa. Lo cual contrasta con lo manifestado por la víctima, quien aseguró a los agentes que ya había ido hasta en seis ocasiones con las investigadas pero se quedaba fuera con su hermana pequeña. No es consciente de haber entrado, seguramente se encontraba bajo los efectos de alguna sustancia cuando se grabó el vídeo.