El agua vuela en Teulada: colas de hasta 60 vecinos para cargar garrafas

Hay abonados que aprovechan que tienen varias propiedades (y contadores) para hacer acopio de garrafas

La cola de esta mañana para cargar las garrafas de agua

La cola de esta mañana para cargar las garrafas de agua / A. P. F.

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Una pregunta sale a flote: ¿Hay vecinos que están acaparando agua? A la vista de lo que está ocurriendo esta mañana en el reparto semanal de los miércoles en el mercadillo de Teulada la respuesta parece evidente. Algunos abonados están aprovechando que tienen varias propiedades (y contadores) para cargar incluso más de diez garrafas de agua potable. El máximo por semana es de 20 litros por hogar (pueden llevarse tres garrafas, ya que cada una tiene 6,25 litros). Pero hay vecinos (una minoría, eso sí) que presentan varios recibos, acreditan que tienen varias viviendas y hacen acopio de garrafas. Al acaparar agua están, de alguna forma, interpretando mal el objetivo de este reparto excepcional de agua que el Ayuntamiento de Teulada Moraira (también lo hace el del Poble Nou de Benitatxell) puso en marcha como medida de emergencia tras quedarse este municipio hace ya algo más de un mes sin suministro de agua potable. Los ayuntamientos y el consorcio de aguas de Teulada-Benitatxell han pedido a los vecinos que hagan un consumo responsable de los recursos hídricos. Eso que está pasando de acumular garrafas parece desviarse de esa recomendación.

Muchos vecinos han acudido esta mañana a recoger garrafas de agua potable

Muchos vecinos han acudido esta mañana a recoger garrafas de agua potable / A. P. F.

Con todo, el reparto de agua en los mercadillos (el viernes se hace en el de Moraira) se ha revelado como una medida de gran respuesta social. Esta mañana, en el del mercadillo de Teulada, se están formando colas. Hasta 60 vecinos aguardan pacientemente a que les llegue el turno de mostrar su recibo del agua y su DNI y recoger las tres garrafas que corresponden a cada hogar. La cola da la vuelta a la esquina. Los voluntarios de Protección Civil echan una mano. Ayudan a los vecinos, algunos de avanzada edad, a cargar las garrafas. Mientras, los concejales (esta mañana Verónica Martínez, Mari Cantó, María del Pilar Vidal y José Antonio Bisquert) participan en este dispositivo especial de reparto de agua potable. Al ritmo que va el reparto, las más de mil garrafas disponibles se agotarán a media mañana.

Otra imagen de los vecinos aguardando su turno

Otra imagen de los vecinos aguardando su turno / A. P. F.

A la espera de recuperar la potabilidad

Mientras tanto, se esperan con ansia las nuevas analíticas que realiza Hidraqua, la empresa de suministro en Teulada Moraira y Benitatxell. El consumo ha bajado al acabar agosto. Ha llovido, aunque no suficiente. Los acuíferos se están recuperando. Mientras, el consorcio sigue comprando agua de la desaladora de Xàbia. El suministro debe recuperar más pronto que tarde la potabilidad. Cuando ocurra, los vecinos no se van a tirar como locos a beber agua del grifo. De hecho, llevan años sin beberla. El reto no es solo que estos pueblos tengan agua potable, sino que sea de suficiente calidad como para cambiar ese hábito de toda la vida de comprar el agua de consumo en el supermercado y poder consumir la que mana de la red de abastecimiento.