Arrollados por un camión al terminar su primer día de trabajo

El dueño del campo: «Es una tragedia, son personas que vienen de fuera a ganarse la vida»

Debido a las lluvias, ayer tampoco pudieron retirar los vehículos accidentados.

Debido a las lluvias, ayer tampoco pudieron retirar los vehículos accidentados. / Miguel Angel Montesinos

Mónica Arribas

Mónica Arribas

El terrible accidente de tráfico que costó la vida a tres temporeros, de origen paquistaní, en Benifairó de les Valls y obligó a derivar a otros cuatro a distintos hospitales se produjo justo cuando acababan su primer día de trabajo en una finca de mandarinas.

El mismo dueño del campo así lo ha confirmado a Levante-EMV, al tiempo en que lamentaba profundamente lo ocurrido. «Lo sentimos enormemente en la familia. Estamos muy dolidos», admitía. «Son personas que vienen de fuera a ganarse la vida y que ocurra esta tragedia...», decía tras asegurar que lleva ya varios años confiando en la misma empresa para trabajar en este campo de ‘satsuma iwasaki’, una de las variedades de mandarinas que antes madura en Europa.

Benifairó de les Valls enmudeció ayer en recuerdo de las tres víctimas mortales y los cuatro heridos arrollados por un camión sin frenos a primera hora de la tarde del lunes, cuando el pueblo estaba en plenas fiestas patronales. Numerosos vecinos y autoridades quisieron mostrar así su dolor por un suceso que acabó con la vida de estos temporeros pakistaníes y dejó otros cuatro heridos, todos ellos varones de entre 18 y 45 años. Uno de ellos recibió ayer ya el alta y los otros permanecen ingresados con pronóstico reservado.

«No eran del pueblo, pero sentimos a las familias muy cerca», aseguró el alcalde, Antoni Sanfrancisco, al abrir el minuto de silencio mostrando «la solidaridad» de la localidad con las víctimas. Junto a él estaban ediles de la corporación, en un acto al que también han acudido las alcaldesas de tres municipios cercanos como son Faura, Quartell y Quart de les Valls. «Todo Benifairó está consternado», agregó luego el primer edil en declaraciones a los medios de comunicación.

Las investigaciones de la Guardia Civil prosiguen. Ayer agentes se desplazaron al lugar del siniestro para inspeccionar cómo habían quedado los vehículos y establecer si se trató de un fallo mecánico en los freno o hubo algún tipo de imprudencia.

 La lejanía del lugar del accidente con el pueblo hizo que los vecinos solo empezaran a tener constancia de que algo trágico había sucedido cuando empezaron a oír las sirenas, con el incesante paso de ambulancias, bomberos y guardia civil. Así lo reconcieron tanto vecinos de Benifairó como de la localidad pegada a ella, Faura. Dos de ellos no dudaron en acercarse a la zona y prestar su ayuda a los bomberos en los momentos más difíciles. «Yo no me lo pensé y subí enseguida. Al llegar, la situación era muy impactante porque el camión había chocado contra dos furgonetas llenas de temporeros que acababan de terminar su jornada y, aunque los menos afectados habían podido salir antes de que nosotros llegáramos, había uno atrapado debajo de un coche y varios dentro. Fue duro porque no estoy acostumbrado a estas cosas, pero me ofrecí a lo que hiciera falta y colaboré en todo lo que me dijeron», decía Carlos Martin-Lorente Ballester, vecino de Faura de 29 años. Aún impactado, Carlos admitía «no haber pegado ojo» la noche del suceso, «ante la imposibilidad de quitarse algunas imágenes de la cabeza», pero no tenía dudas de que volvería a hacer lo mismo. «Yo me siento bien ayudando y es algo que siempre es gratificante», añadía este testigo de la tragedia.

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