Baraja sofoca de nuevo el incendio

Desde su llegada, el Pipo se ha convertido en un veterano de guerra resolviendo crisis y la victoria ante el Girona es otro ejemplo

Baraja da instrucciones a sus jugadores durante el partido ante el Girona.

Baraja da instrucciones a sus jugadores durante el partido ante el Girona. / F. Calabuig

Rafa Jarque

Ni siquiera lleva dos años en el cargo, pero la sensación es que Rubén Baraja ya es un veterano de guerra al frente del banquillo valencianista. Desde su llegada, al Pipo le ha tocado tanto bailar al borde del descenso, como soportar la presión de llamar a la puerta de los puestos europeos. Y todo ello superando más de una crisis preocupante por el camino, como la última con la que el Valencia comenzó la actual temporada 2023/25.

Tras cinco jornadas iniciales sin conocer la victoria y dejando unas sensaciones muy preocupantes sobre el verde, el cuadro blanquinegro ocupaba el farolillo rojo de la tabla. Por eso el choque ante el Girona del pasado sábado era de obligado cumplimiento y el equipo no falló. Era momento de dar un paso al frente, empezando por Baraja, y se cumplió. Primer matchball salvado. 

El Pipo y sus «muchachos», como él mismo los llamó en rueda de prensa, se dejaron la piel en el verde de un Mestalla entregado a su equipo y les bastó, sin un fútbol maravilloso, para ‘cargarse’ a todo un equipo Champions como es el Girona. «Son nuestros muchachos. Hay que quererlos en las buenas y en las malas. Cuando las cosas no van bien hay que tratar de incentivarlos y apoyarlos», expresó Baraja en rueda de prensa.

Pese a que el nivel de dramatismo no era el mismo, la situación ha podido recordar a la primera que tuvo que hacer frente Baraja como entrenador del Valencia. A su llegada al cargo en febrero de 2023, el equipo coqueteaba con el descenso y entre los equipos de la zona baja era el que peores sensaciones transmitía. Tras un inicio algo dubitativo, el Valencia del Pipo comenzó a carburar y sus apuestas por la cantera se tradujeron en buenos resultados. El fuego terminó por sofocarse y el Valencia mantuvo la categoría. 

Lejos de semejante sufrimiento, la temporada pasada también tuvo momentos complicados. A mediados del mes de diciembre, en una dinámica de resultados muy irregular, Baraja volvió a levantar a los suyos y comenzó, así, el mejor momento de la campaña para el conjunto de Mestalla, que empezó a fantasear con puestos europeos y no despertó del sueño hasta el tramo final del curso anterior.