Opinión

Begoña Carrasco

Castellón es cerámica

Por su importancia estratégica y económica, la cerámica es clave en la ciudad y la provincia, donde cerca de 70.000 familias dependen de ella.

En un mundo como en el que nos movemos hoy, donde lo inmediato, lo global y lo virtual mandan, cuesta valorar en su justa medida aquellas cosas que se construyen con el paso cadencioso de los años, de los siglos. Aquellas cosas que son tangibles y que sólo pueden serlo por definición. La tierra, un paisaje, una historia que pasa de boca a boca. El secreto de cómo hacer las cosas, como siempre se han venido haciendo.

Desde hace siglos, Castellón ha sido y es referencia cuando hablamos de cerámica. Y este puesto de privilegio no ha venido dado por casualidad. Lo es por una tradición que ha traspasado el tamiz de varias civilizaciones, que ha ido evolucionando y construyendo una manera de crear, de construir, de vivir en definitiva. Griegos, romanos, íberos, musulmanes, cristianos… Para todos ellos la cerámica se convirtió en una seña de identidad de la que dejaron testimonio. Y, aún con el pasar de los años, todavía hoy en día se siguen rescatando del fértil suelo de nuestro entorno, tesoros que nos hablan de la relación entre el hombre, la tierra, el agua y el fuego, convertidos en ese símbolo que va de lo humilde a lo sublime, de lo funcional a lo sorprendente y que es la cerámica de Castellón.

Mostramos y demostramos que Castellón es capital de la cerámica. Por su importancia estratégica y económica que es clave en el porvenir de nuestra ciudad y provincia donde cerca de 70.000 familias dependen de ella. Pero también por un compromiso con esas generaciones que se esforzaron en crear la marca y el renombre que hoy llevan el nombre de Castellón por todo el mundo. Una industria que, cual Ave Fénix, siempre ha salido adelante. Esquivando crisis y reinventándose para seguir creciendo, para seguir siendo patrimonio, motor económico y, sobre todo, orgullo para nuestra ciudad.

Lo hacemos impulsando nuevos usos y aplicaciones pioneras de la cerámica en el entorno urbano. Y también promoviendo su uso, incluyendo y dando prioridad al uso de revestimientos cerámicos en los pliegos de condiciones de las obras y proyectos que promovemos en la ciudad. Ejemplos de esto último los tenemos en la importante obra de remodelación de la avenida Ferrandis Salvador, por poner un proyecto de actualidad. Usos que quieren convertir a nuestra ciudad en un escaparate urbano, en un auténtico «City-lab» que nos permite también mostrar las innovaciones y las nuevas tendencias producto del enorme talento local con el que cuentan las firmas cerámicas castellonenses.

También nos ocupamos de promover la cerámica como obra de arte, como elemento de expresión de la alta cultura. Promoviendo el Premio Nacional de Cerámica al que concurren cada año alguno de los mejores ceramistas de España para seguir rompiendo esquemas y sorprendiendo acerca de las posibilidades, casi infinitas, que tiene este material polivalente como pocos.

Una cerámica protagonista también como recurso turístico y con la que Castellón fue pionera al poner en marcha la primera Ruta de la Cerámica a nivel europeo. Y que en 2025 será la próxima sede de la Asamblea de la Ruta Europea de la Cerámica, que reunirá a representantes de los 15 países participantes en este órgano, reforzando más si cabe esa capitalidad dentro del ámbito de la cerámica.

En la feria Cersaie, una de las más importantes de cuantas se celebran en todo el mundo, la cerámica de Castellón vuelve a estar presente, como siempre, con espíritu renovado, y con las mejores innovaciones de nuestra industria que siempre ofrece lo mejor que lleva dentro: talento, innovación y pasión, porque sin la pasión la cerámica no sería nada. Esa pasión que pusieron los que nos antecedieron y que moldearon una tierra, un paisaje, una historia que también se puede contar a través de la cerámica. Porque Castellón es cerámica. 

*Alcaldesa de Castellón de la Plana