La Guardia Civil sospecha que una chispa por electricidad estática pudo provocar la explosión en la pirotecnia de Bèlgida

El único trabajador herido, de 34 años, fue evacuado en estado muy grave y con quemaduras en el 80 % del cuerpo al Hospital La Fe de València

La víctima estaba fabricando pastillas de pólvora con una prensa cuando se produjo la deflagración y posterior incendio

Herido muy grave un trabajador al estallar una caseta en una pirotecnia de Bèlgida

Perales Iborra / Arturo Iranzo

Una chispa provocada por carga de electricidad estática es el origen más probable del accidente pirotécnico ocurrido en la mañana de este miércoles en la firma Europlà de Bèlgida (Vall d'Albaida), que causó heridas gravísimas y quemaduras en el 80 por ciento del cuerpo a un trabajador de 34 años, tal como ha venido informando Levante-EMV. El herido, Víctor F. V., vecino de Bèlgida, fue evacuado en un helicóptero medicalizado de Sanitat al Hospital La Fe de València, dado que es el único que dispone de una unidad de grandes quemados. Al cierre de esta edición se desconocía su estado y el pronóstico era reservado dado el elevado porcentaje de superficie corporal quemada.

La deflagración se registró a las 10.30 horas de este miércoles en el momento en el que el trabajador, que estaba solo cumpliendo con la normativa de seguridad, manipulaba pólvora en una caseta aislada de las demás. En concreto, estaba fabricando pastillas de pólvora en una prensa, que luego son introducidas en las carcasas y servirán como carga explosiva para lanzar el elemento pirotécnico.

Se cumplieron todas las medidas de seguridad

La inspección realizada in situ al poco del siniestro por los agentes de la Guardia Civil del grupo especializado en explosivos, el Gedex, ya ha servido para comprobar que se respetaron todas las medidas de seguridad, no solo las pasivas -los elementos arquitectónicos, así como la vestimenta del trabajador y sus procedimientos-, sino también desde el punto de vista de las cantidades de material explosivo que manejaba, todas ellas dentro de lo que fija el marco legal.

Con esos datos en la mano, todo apunta a una chispa producida por una acumulación de carga estática generada por fricción que prendió en las partículas de polvo en suspensión y provocó una deflagración, esto es, una explosión subsónica (combustión súbita con llama a baja velocidad de propagación), provocando un incendio posterior del recinto y quemaduras gravísimas a Víctor F. V.

Nada más producirse el accidente, los responsables de la pirotecnia pidieron ayuda al teléfono de Emergencias 112, que puso en marcha el dispositivo de socorro: cuatro dotaciones del Consorci Provincial de Bombers de Valencia de los parques de Gandia y Ontinyent, patrullas de la Guardia Civil y una ambulancia del SAMU. El equipo médico solicitó de inmediato al Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) un helicóptero medicalizado para evacuar al herido a La Fe, pero ese traslado no pudo realizarse hasta las 12.30 horas, ya que el médico tuvo que emplearse a fondo para estabilizar las constantes vitales del trabajador, quien entró hasta en dos ocasiones en parada cardiorrespiratoria.

Mientras tanto, los bomberos sofocaron el fuego en la caseta y a las 11.50 horas se retiraban del lugar, tras concluir las labores de extinción del incendio que ha seguido a la brutal deflagración.

Un simulacro solo dos días antes

El copropietario de la empresa, Francisco Martínez, explicó a este diario que habían realizado "un simulacro hace dos días". Concretamente, se ensayó una "evacuación de personal, fuera por el motivo que fuera... explosión, incendio o deflagración".

"No ha sido una explosión, ha sido una deflagración, que es una cuestión más de gases", manifestó Martínez, quien también ha insistido en la importancia de que las casetas estén hechas a base de hormigón armado para que no se "expanda el fuego". "Son como un búnker", sostiene el empresario. Añade que la normativa no los obliga a utilizar este material, pero ellos mantienen que es "más seguro, aunque también menos económico".

El techo salió volando

De este modo, la fachada de la caseta ha quedado ennegrecida, pero su estructura está "intacta, como si fuera un reactor nuclear". "Muchas veces, lo que mata a la gente son los bloques que salen desperdigados", pero no ha sido el caso, sostiene el copropietario. En ese momento, "el techo ha salido volando, ya que está hecho en forma de sandwich y está pensado para que sea ligero y los gases salgan con mayor facilidad", relata a Levante-EMV. Preguntado por el motivo del suceso, los trabajadores declaran que "solo lo va a saber él porque él es el que estaba manipulando la pólvora en ese momento", en referencia al accidentado.

La empresa pirotécnica de la localidad de la Vall d'Albaida tiene unos 25 trabajadores y, tras el siniestro, fueron evacuados todos ellos "por protocolo de seguridad".

Máximos niveles de seguridad

La pirotecnia Europlá se distingue, según fuentes de toda solvencia consultadas por este diario, por un cumplimiento a rajatabla de la normativa de seguridad laboral y por la modernidad de sus instalaciones, dotadas de un sofisticado sistema electrónico e informático para controlar toda la actividad laboral. Así, Víctor F. V. estaba trabajando solo en la caseta en ese instante. Es más, tal como marca la ley, las casetas de manipulación y almacenaje de material pirotécnico tienen que mantener una distancia entre ellas, así que los hechos se han producido en una de estas edificaciones aislada del resto de las instalaciones.

El Juzgado de Instrucción 4 de Ontinyent, que este miércoles estaba en funciones de guardia, ya ha sido informado del grave accidente y su titular está ahora a la espera del informe pericial que están elaborando los especialistas del Gedex y el atestado del Equipo de Policía Judicial de Xàtiva para conocer la causa definitiva de la deflagración y establecer, en caso de que las hubiera, las posibles responsabilidades.