CANDIDATAS A FALLERA MAYOR DE VALÈNCIA 2025

A la espera de que su pista de aterrizaje sea la Fonteta

Carla Marcos García

Falla Mariano Benlliure-Acequia Tormos

25 años

Su futuro parece ligado a los aviones, pero dentro o fuera de la cabina: ya es Tripulante de Cabina y ahora quiere ser piloto. Mientras, ha sido la fallera mayor del cincuentenario en la comisión del Empalme.

Carla Marcos Garcia (Mariano Benlliure-Acequia Tornos).

Carla Marcos Garcia (Mariano Benlliure-Acequia Tornos). / Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

«Hay que estar convencida y hacer aquello en lo que te sientas cómoda y feliz. Y nunca es tarde si quieres algo en la vida». Y es por eso que Carla, preseleccionada por Burjassot, recién cumplido el primer cuarto de siglo, sigue buscando su sitio después de cumplir, pero haciendo caminos de ida y vuelta. Aquí va la explicación: «Estudié Nutrición Humana y Dietética, pero ahora soy Tripulante de Cabina y en septiembre empiezo los estudios para ser piloto». Y son tres cambios sustanciales porque, como ella misma reconoce, «si: entre ser tripulante de cabina y ser piloto hay la misma diferencia que con la nutrición. Es verdad que estamos en un mismo sitio, en un avión, y que un sobrecargo entra en cabina, pero no es nada parecido. Es una carrera para estudiar y mucho. Pero si te gusta, hay que lucharlo».

Carla Marcos subió al balcón este marzo porque le tocó en el turno

Carla Marcos subió al balcón este marzo porque le tocó en el turno / Moisés Domínguez

Carla, en la procesión de la Virgen

Carla, en la procesión de la Virgen / Moisés Domínguez

Carla, con Maria Estela, cortando la tarta de aniversario de su comisión

Carla, con Maria Estela, cortando la tarta de aniversario de su comisión / Fotofilmax

"Papá, me temo que..."

Dando las gracias en casa, porque «me lo han permitido y me han pagado los estudios». Aún recuerda aquel día que, «una vez acabé las prácticas de Nutricionista llegué a a casa y le dije a mi padre «papá, me temo que esto no es lo mío»». Se fue a Aircrew de Manises «y los estudios de piloto también los puedo hacer aquí». En su defensa recuerda que «también he trabajado para ayudar económicamente». Y no se vayan todavía que aún hay más: «cuando era pequeña hice la carrera de danza española».

Fallera mayor del cincuentenario

Falleramente hablando, Carla es de un territorio fronterizo, la falla del Empalme, una pequeña pastilla de viviendas a mitad camino entre València y Burjassot, pero perteneciente a ésta. «Es la tradición familiar. La familia paterna es de allí en tres generaciones. Mi abuelo aún vive allí». Ella no: «yo vivo en Torre En Conill. Lo que supone subir y bajar a la falla cada vez, pero si te gusta, no cuesta nada». Ya anteriormente fue fallera mayor infantil sin superar preselección «porque ya medía lo que ahora, el 170, bailando en el grupo de la falla, en los play backs, que ahora nos hace falta un grupo de adultos para los que fuimos infantiles». Su salto al trono mayor «se retrasó por la pandemia. Habría querido ser antes y la verdad es que con la pérdida de mi abuela hace dos años ha sido un año muy bonito, pero duro, acordándome de ella». Ha sido, sin embargo, la fallera mayor del cincuentenario y recibió en el casal a María Estela para una conmemoración original de bodas de oro: soplar las velas de una tarta conmemorativa». 

A todo esto, ¿ha pasado miedo por esos cielos de Dios? «Siempre hay algún meneito, pero tenemos que saber que el avión está hecho para eso, para volar, para poder planear. Que no va a caerse». Ahora, ella está embarcada en otro vuelo con pista de aterrizaje en la Fonteta.