CANDIDATAS A FALLERA MAYOR DE VALÈNCIA 2025

Una ilusión fallera para redondear la vuelta a casa tras cuatro años en Irlanda

Julia Meliá Semper

Falla Plaza Pintor Segrelles

27 años

Julia Melià es la mitad de dos hermanas mellizas. Hace un año inició una nueva etapa en su vida y ahora afronta la posibilidad de hacerlo con un sueño por medio.

Julia Melia Semper (Pintor Segrelles)

Julia Melia Semper (Pintor Segrelles) / Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Rara es la preseleccionada que en su currículum profesional no tiene un Erasmus. En un mundo de alta competitividad se impone un cambio de aires a algunos miles de kilómetros de distancia de la comodidad de casa. Julia Meliá lo multiplicó por ocho. «Fui a Irlanda y me enamoré de la metodología. Conseguí trabajo y me quedé cuatro años en Dublín trabajando en el mundo de la educación». Preparada porque se había formado en un colegio inglés -para entendernos, el Caxton- y «porque tenía base». 

Julia Melá desfila una vez preseleccionada

Julia Melá desfila una vez preseleccionada / Fotofilmax

Julia Melia lleva toda la vida vinculada a Pintor Segrelles

Julia Melia lleva toda la vida vinculada a Pintor Segrelles / Falla Pinor Segrelles

Vuelta a casa

Y llegó un día que había que marcarse un «homeward bound». «Es una experiencia fantástica, pero cuatro años allí... también agota. Estar lejos de casa, no ver el sol... que somos de València. Nuestra forma de vivir, de comer...» y por otro motivo, uno de esos por los que se sacrifica prácticamente todo: «Era el momento de ser fallera mayor. Así que el pasado mes de septiembre recogí maletas y recuerdos».

Y le tocó empezar prácticamente de cero en lo profesional de Maestra de Educación Infantil y Primaria porque no le contaban los años para la bolsa de méritos. «Pero tuve suerte porque encontré trabajo y estoy encantadísima trabajando en un hotel de Puçol» -para entendernos, el Caxton-. Su segunda vuelta a casa. «¿Que cómo venía en Fallas?. En Navidad intentaba no cogerme todos los días y tenía la suerte de que el 17 de marzo allí es Saint Patrick, añádele programar una cita médica... y más o menos lo arreglaba». 

Actos falleros a través de Internet

Pero, claro, la exaltación tenía que ser a través de internet. «Seguía todos los acontecimientos como podía. Imagínate la Crida, llorando en la casa que compartía con extranjeros». Y luego viene lo de explicarlo, que eso es para un máster. «Por mucho que lo intentara, puedes imaginar lo difícil que es. Me quedo con algo que me decían: «No sabemos lo que es, pero conforme lo cuentas, es para vivirlo y creo que eso es lo mejor que nos define». 

Es fallera desde que nació de la falla Pintor Segrelles. «Como mi padre, que también lo es desde niño y como mi abuelo». Ella y su alma no gemela. «Mi melliza, María. Somos mellizas muy, muy diferentes» pero no en la cosa fallera. Pase lo que pase en septiembre, la exaltación de Segrelles será muy especial: «Este año le toca a ella. Además, así cumplimos y completamos el sueño, porque ninguna de las dos fuimos infantiles», ni juntas ni por separado. 

Antecedentes falleros. Es sobrina de Leonor Camps, corte de honor de 1989. «Lo es por su marido, mi tío Luis. Me ha contado, me ha enseñado fotos...» Otra época, casi otro mundo, que no mejor ni peor. De profundas convicciones. «Soy una persona muy espiritual. Las cosas pasan porque tienen que pasar y me aferro a esa creencia. He tenido buenos y malos momentos; y me aferro a ese aprendizaje». Un aprendizaje que puede ser monumental a partir de octubre. Por el que habrá valido la pena volver. Aunque un traje verde siempre puede ser un guiño a un pasado reciente.