CANDIDATAS A FALLERA MAYOR DE VALÈNCIA 2025

De huérfana de falla a ganadora de la Sección Especial

Lucía Martín Berbel

Falla Monestir de Poblet-Aparicio Albiñana

23 años

Lucía es prima de la fallera mayor infantil de València de 2009, María Berbel. En su vida fallera vivió la desaparición de su falla, Nou Campanar, y aterrizó en L’Antiga con éxito.

Lucia Marin Berbel (Monestir de Poblet-Aparicio Albiñana)

Lucia Marin Berbel (Monestir de Poblet-Aparicio Albiñana) / Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

«Hay una fotografía de los tres presidentes y yo, con la boca abierta... nunca verá la luz». Pero debió ser de traca. Es el momento en el que se dice el ganador del segundo premio de Sección Especial. Porque, por eliminación, suponía que l’Antiga de Campanar, ella, su falla, se llevaba el «uno». Lucía Martín, por ello, llega a las pruebas con un éxito en su palmarés. «Estábamos muy nerviosos y además se hizo muy largo, aunque sé que, al final, la hora de decirlo fue la normal. Puedes soñar con el momento pero nunca te lo crees. Cuando ves que el tercero no es, el segundo tampoco...» pues eso: la foto. «La veo y me sigue poniendo la piel de gallina». Si sale elegida en la Fonteta recorrerá el mismo camino que la más reciente ganadora de Especial y después cortesana, que fue Cristina Madrero en 2023. 

Lucía, en su gran noche del 16 de  marzo

Lucía, en su gran noche del 16 de marzo / Eduardo Ripoll

La cremà de una falla ganadora

La cremà de una falla ganadora / Falla l'Antiga

Lucía, en la Ofrenda

Lucía, en la Ofrenda / Falla l'Antiga

En Nou Campanar hasta el final

En su trayectoria fallera ha vivido mieles, pero también una gran hiel. «Aunque tengo fotos de bebé vestida de valenciana, me apuntaron cuando tenía cuatro años». ¿A cual? A Nou Campanar. «Allí estuve hasta 2014». Lógicamente: se quedó huérfana de falla cuando fue disuelta. «Me apuntaron porque iba con mis primos». Y ser de una falla que muere, y cuando se es adolescente, «es difícil, duele, es complicado, y tuvo mucha repercusión, se hablaba mucho, escuchabas cosas poco agradables con trece o catorce años. Incluso era una edad difícil para hacerte a la idea de entrar en otra comisión». Pero lo hizo y llegó a l’Antiga. «Me hice a la nueva gente, a las nuevas amistades y soy muy feliz allí». 

Para ser fallera mayor pasó por votación «a papelito. No se elige por antigüedad. Éramos dos y la verdad es que se pasa mal. Es mi sueño, lo deseaba mucho». 

Dos "telefonades" muy cerca

Las «telefonades» ya las ha vivido también en casa, porque el segundo apellido la delata: «si: soy prima de María Berbel, fallera mayor infantil de València de 2009». Además, Lucía es muy Berbel: tiene facciones muy parecidas. «Yo tenía ocho, nueve años. Me acuerdo ir a su piso en Campanar, estar toda la familia viendo la televisión... fue el año en el que la alcaldesa llamó y el teléfono empezó a sonar antes de que se dijera su nombre, y claro, todos sin cogerlo porque no había dicho su nombre. Y luego, esa locura, que me acuerdo perfectamente aunque yo era muy pequeña». En el de Laura Mengó «no pude estar en el casal, pero estuve pendiente del móvil al segundo». 

Responsable de comunicación

En lo profesional «soy responsable de comunicación en una empresa de gestión cultural de espacios como Lonja, Museo de la Seda, Fundación Hortensia Herrero, San Nicolás...», un empleo conseguido «hace ahora dos años» tras haber cursado «Publicidad y Relaciones Públicas y máster de marketing digital. El máster lo acabé poco antes de Fallas».

"Gracias" en tamil

Un pequeño tatuaje permite leer la expresión «Nanri». «Es tamil, un idioma del sur de la India, del estado de Tamil Nadu. Cuando acabé Bachillerato me fui un mes a la ciudad de Madurai con la ONG del colegio, La Salle, con niños que no tienen absolutamente nada y que aprenden un oficio para salir adelante. Al volver, algunas nos pusimos «Gracias» en Tamil. Puede tatuar un «Gràcies» al jurado si se tercia el 28 de septiembre.