CANDIDATAS A FALLERA MAYOR DE VALÈNCIA 2025

De querer ser presidenta del Gobierno a soñar con ser la reina de las Fallas

María Molina Giner

Falla Av. Burjassot-Padre Carbonell

23 años

Cualquiera puede cambiar a una comisión cercana. Los avatares de la vida llevaron a María a una no cercana geográficamente (todo lo contrario) sino en el censo: de la 112 a la 111.

Maria Molina Giner (Av. Burjassot Padre-Carbonell).

Maria Molina Giner (Av. Burjassot Padre-Carbonell). / Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

«Quiero ser fallera mayor de València». Es el título genérico de esta sección. Se supone que todas las jóvenes que pasan por esta sección lo suscriben. María doblaba la apuesta. «Yo quería ser presidenta del Gobierno». Vamos con los detalles: «La política siempre me ha interesado y me he estudiado todas las tendencias para tener una opinión fundada y no visceral. También me gusta la oratoria, el debate, y también trabajar por la gente. ¿Qué pensé entonces? Pues vamos a presidir este país. Quise estudiar Derecho y Ciencias Políticas, pero ahora doy gracias porque me sigue interesando la política...» pero tiró a lo pragmático: «hay más estabilidad en el Derecho».

Que acaba de terminar. «Y aún no me he incorporado al mundo laboral. En septiembre veremos». Porque en setiembre hay mucho que ver. «La carrera es muy genérica, hay que especializarse. Aún estoy pensando si hacer el máster en abogacía y «procura» o empezar a opositar al cuerpo de Inspectores de Trabajo del Estado». 

María, con una entrega solidaria de alimentos en la puerta del casal

María, con una entrega solidaria de alimentos en la puerta del casal / Falla Benicalap

María Molina, en la procesión de la Virgen

María Molina, en la procesión de la Virgen / Falla Benicalap

De 1994 a 2014 (y luego 2024)

Llegó a la comisión de Avenida Burjassot-Padre Carbonell a los ocho años. «Antes era fallera de Malvarrosa porque vivíamos allí. Me apunté a Benicalap porque mi mejor amiga se presentaba a fallera mayor. Me enamoré de la gente y desde entonces son mi familia». Tanto como que ahora «ya vivimos en Benicalap. De hecho, toda mi familia vivía ya aquí, pero entre lo que la familia tira, mi grupo de amigos, lo de «es que hay que llevarla todos los días»... acabamos por mudarnos». Y le dio tiempo a ser fallera mayor infantil en 2014, a poco de llegar. «Era ya mayor, con doce años». Y este año dobla. Quizá por casualidad del reintegro»: «Mi madre ya fue fallera mayor en el 94, yo en 2014... es como si fuera adrede. Estaba terminando la carrera, haciendo prácticas, sin ataduras laborales aún... era el año de dedicarme plenamente a ser fallera mayor. Me presenté, es a votación y salí». 

Como miembro de la misma, «lo que más me gusta son los play backs de la Junta Central Fallera, declamación, dansà, presentación... todo lo que suponga actuar». Y está en el grupo de play back, siempre finalista, siempre bien clasificado. «Sí. En el grupo. Es que la primera fila está muy cotizada...».

Para repetir en el salón de la Fama después de Ana

Ahora defenderá los colores de la misma, tratando de repetir la presencia que ahora tienen con Ana Mirallles. «En la exaltación tuve la suerte de estar no sólo en primera fila, sino en la esquina. Tenía a mi derecha el pasillo y los padres de María Estela. Además Ana pasó justo por ahí. Tenemos una foto preciosa de ella subiendo la escalera y yo llorando».

En el Orea de Escolapios

María, el nombre de su abuela «que tanto mi madre como mi tía apostaron que la primera que tuviera una niña se llamaría así» no decía lo de «servir a la demás» por decir. «Mi vocación frustrada es ser profesora y por eso en el colegio Escolapios tenemos un campamento en Guadalajara, que se llama Orea y todos los años subo diez días como monitora. Este año, por razones obvias, no he podido». 

Y si el próximo año tampoco puede, habrá que respetarlo. Habrá poderosas razones: conocer en las preselecciones a quienes serán sus sucesoras. Pero eso será, el año que viene. Quizá.