CANDIDATAS A FALLERA MAYOR DE VALÈNCIA 2025

Una diseñadora cuya obra puedes ver en el supermercado

Paula Muñoz Cámara

Falla Poeta Llorente

27 años

Paula Muñoz continúa la copiosa historia de falleras en su casa, siempre bajo los colores de la falla Poeta Llorente. En el día a día, diseña con inventiva envases de productos de la marca Consum.

Paula Muñoz Camara (Poeta Llorente).

Paula Muñoz Camara (Poeta Llorente). / Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Ahora mismo, si alguien entra en un Consum y sostiene en la mano un producto de marca propia, puede estar contemplando una obra de Paula Muñoz Cámara. «Trabajo de técnico de diseño de marca propia en la cooperativa». Se encarga, pues, de tener arte y parte en los envases de los productos de la marca Consum. A la que llegó tras una metódica trayectoria tras haber estudiado Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo de Producto. «Mi idea era haberme enfocado hacia el interiorismo y el hábitat, pero en la carrera descubrí el diseño gráfico, hice un master de Artes Gráficas y otro de Diseño Estratégico de Packaging». 

Paula Muñoz, de fallera mayor infantil y adulta, en Levante-EMV

Paula Muñoz, de fallera mayor infantil y adulta, en Levante-EMV / RLV

Paula Muñoz, ante el escudo de su falla

Paula Muñoz, ante el escudo de su falla / Falla Poeta Llorente

En la actualidad, su trabajo es dinámico según las necesidades de los tiempos. «Vamos cambiando, ajustamos por cambios de proveedores, las novedades que te lleva la sostenibilidad. La valoración de todo tipo de envases».  

Conexión con el cliente

Se ha desvinculado de lo artístico para pasar a algo más prosaico, como la alimentación o la droguería. «Es la manera directa de conectar con el cliente. Hacerlo fácil». ¿Cual sería una de sus últimas adquisiciones para decir «Esto es Paula»?. «De todo. Cafés refrigerados, friegasuelos, desatascador, jamón envasado...». 

Su día a día es, por ello, trasladarse desde Quart de Poblet a la base central de Silla «aunque también uso el teletrabajo».Todavía circulan vídeos de su época de formación con algunas de sus inventivas dedicadas al utillaje para personas con diferentes discapacidades.  

Por la parte fallera también tiene una curiosa coincidencia, que podría ser hasta prometedora. «Yo ya quería ser fallera mayor en 2019, justo antes de pandemia, pero mi madre me dijo, por una parte, que intentara tener primero una estabilidad laboral y una responsabilidad. 

Por otra parte, ella estaba estudiando en el Gremio de Sastres y Modistas y me quería hacer la indumentaria. Ahora está trabajando en Roa y, claro, me ha hecho los trajes». Ahí va la coincidencia: repasen la última presencia de la comisión de Poeta Llorente en la corte y no irán muy lejos: Blanca Chaparro Rabuñal, «la única infantil de nuestra comisión». ¿Y por qué se la conocía también? Porque su madre también se aplicaba en la «agulla i cisell»: Beatriz Rabuñal.

Todas falleras mayores

En casa hay tradición fallera y tradición de falleras mayores. «Lo ha sido mi madre, mi hermana, con la que me llevo ocho años, y yo, que ya hemos sido infantiles en 2007 y 2015 y sólo queda ella dentro de unos años». Pero es «la primera vez que superamos la preselección». 

Recuerda de muy niña que «mi madre también se presentó tras las fallas de 2001, siendo yo muy pequeña, claro que si». Ahora, después de una trayectoria «desde que nací», ha permitido vivir en casa sensaciones nuevas. Que en la Fonteta pueden convertirse en un diseño único.