La Fonteta tendrá sólo 73 candidatas tras la renuncia de una fallera preseleccionada

La JCF no convocará a una suplente por estar muy avanzado el proceso.

La aspirante ha justificado motivos personales relacionados con la salud.

Mireia Navarro, a la izquierda, en la presentación de las candidatas a primeros de mes.

Mireia Navarro, a la izquierda, en la presentación de las candidatas a primeros de mes. / Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

La elección de fallera mayor de València contará con 73 candidatas, y no con 74, tal como estaba previsto inicialmente, después de que una de las candidatas haya presentado la renuncia a continuar en el proceso, con lo que ya no estará presente ni en las pruebas que restan ni en la gala de la Fonteta. 

En concreto, se trata de Mireia Navarro, de la comisión de Alcàcer-Yàtova. La renuncia la presentó, además, antes incluso de la travesía que realizaron las candidatas a Ibiza durante el fin de semana, por lo que ya estuvo ausente de la misma. La candidata ha aducido problemas personales, relacionados además con la salud y la JCF las ha trasladado a todos los efectos al jurado. De hecho, se ha optado por respetar a rajatabla la decisión, que se ha producido con las pruebas ya iniciadas.

Mireia, en el centro de la imagen, en una de las pruebas de la pasada semana.

Mireia, en el centro de la imagen, en una de las pruebas de la pasada semana. / Moisés Domínguez

Más aún, durante el viaje, que es cuando se conoció la ausencia -no fue la única, puesto que otra candidata también se ausentó-, se recordaba que esta fallera había sido corte infantil -de hecho, perteneció a la misma que María Estela Arlandis en 2011-, por lo que la decisión de retirarse no se produce por desconocimiento de lo que son las aristas del cargo. Es por ello que se ha optado por respetar escrupulosamente la decisión de la candidata, teniendo en cuenta además que había empezado las pruebas con normalidad y que, había asistido a los actos derivados de la preselección en julio: entrevistas con los medios de comunicación, Sopar de la Punxà y Batalla de Flores. En la última prueba abierta a sesión gráfica, los debates en la Fundación Deportiva Municipal, celebrada a mediados de la pasada semana, estuvo presente sin problemas. Y no deja de ser un detalle sutil: es de las que se había preocupado por incorporar a su número de identificación una pequeña hoja de papel con su nombre escrito claramente -el objetivo de estos distintivos y que este año no se cumple-.

La renuncia no supone que nadie ocupe su plaza; es decir, la primera suplente de la preselección de Olivereta, porque el proceso de pruebas está ya muy avanzado. 

Raro es el año que no hay renuncias "invisibles"

Se trata, en cualquier caso, de una situación inédita, puesto que la renuncia ocurre muy frecuentemente, pero nunca se exterioriza bajándose del proceso. De hecho, raro es el año que no sucede. Lo que pasa es que, en estos casos, las candidatas, sean mayores o infantiles -en este caso lo comunican los padres-, se limitan a pedir expresamente al jurado no ser elegidas -anunciando además, que en caso de serlo, renunciarían inmediatamente-. Se juntan en estos casos numerosa casuística: imposibilidad económica de afrontarlo, aparición de una oferta laboral irrechazable, causas médicas, conflictos familiares, miedo escénico o, directamente, deseo de no continuar. Recurrir a una suplente sería aplicable sobre todo para el caso de que la renuncia se expresara y se produjera antes del inicio de las pruebas -o, en el mejor de los casos, nada más empezar-. Estas renuncias no impiden a la candidata vivir la experiencia de las pruebas y de la Fonteta. Razón por la que en la JCF han optado por darse por enterados y dar un respetuoso visto bueno sin más valoración.

Las suplentes son una figura que se refleja en las actas, tanto en las preselecciones como en la Fonteta, pero no se dan a conocer. Se trata de las falleras que se han quedado inmeditamente después de las elegidas, y que se les llama ante una posible renuncia de las elegidas. Entrar por la condición de suplente no siempre se materializa: hace 25 años, la tía de la actual fallera mayor infantil de València, Marina García, falleció en accidente de tráfico habiendo sido preseleccionada y la que debería haber ocupado su puesto renunció a entrar en el concurso. Razón por la que ese año -para la corte de 1999- hubo sólo 51 candidatas y no 52, que son las que había en aquel momento.