CANDIDATAS A FALLERA MAYOR DE VALÈNCIA 2025

Una fallera con el encanto de ser fiel a sus orígenes

Sara Mingueza Ros

Falla Alfonso el Magnánimo-Nave-Bonaire

24 años

Hace cuatro años se encontró con una nueva hermana y la pandemia le llevó a dar un giro profesional. Y mientras, defiende su adscripción a su comisión de siempre.

Sara Mingueza Ros (Alfonso el Magnanimo-Nave)

Sara Mingueza Ros (Alfonso el Magnanimo-Nave) / Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Sara Mingueza pertenece a la Falla Alfonso el Magnánimo-Nave-Bonaire. «Ya no vivimos allí, nos hemos ido desplazando, pero el sentimiento fallero se queda y por eso siempre estamos, siempre volvemos». «Es verdad que somos una falla pequeñita y que es fácil que la gente se cambie a la que tiene debajo de tu casa. Por eso le doy tanto valor a permanecer en el sitio que te ha visto crecer», comenta. «Lo hablamos las compañeras que somos del centro, que nos suele pasar lo mismo. Estás lejos, puede dar pereza, «es que no me apetece ir a una junta»… yo vivo en la avenida Alfahuir, pero no soy capaz de irme a otra que no sea la mía. Nuestra falla será pequeñita, pero siempre es la nuestra ».

Un clásico: "Albaes" de la Agrupación bajo la estatua de Jaume I

Un clásico: "Albaes" de la Agrupación bajo la estatua de Jaume I / Falla Nave-Bonaire

Toda una postal en la demarcación en la Ofrenda a San Vicente

Toda una postal en la demarcación en la Ofrenda a San Vicente / Falla Nave-Bonaire

Esa forma de entender las cosas, el común a varios miles de falleros y falleras, que no tienen fácil mantener el día a día. Su comisión ha tenido una fallera mayor infantil de València y una presencia en la Sección Especial. Y ahora transcurre su vida como zona de paso entre grandes emociones. «Es verdad que es una plaza que se llena mucho, también por los castillos... también por cosas menos agradables el botellón del parterre... los falleros lo que queremos es vivir en paz». Sara es, por ello, producto de una historia que empezó mucho antes de que ella llegara al mundo. «Mis abuelos vivían en la calle Bonaire y desde bien pequeñita mis tías bajaban, se apuntaron y desde entonces hemos ido apuntandonos todos. Mi madre ya fue fallera mayor infantil, y yo también fui fallera mayor infantil en el año 2011 y lo que he sentido siempre es un apoyo incondicional de la gente que me quiere».

Numerosos cargos

Razones por las que, en su comisión, «he sido delegada de festejos, he llevado redes sociales, he estado en infantiles...». Su vida profesional tiene un punto de peculiaridad. Un cambio de camino inesperado. «He estudiado Educación Infantil, pero estoy trabajando en una cooperativa del sector del comercio. Es verdad: no me dedico a lo que he estudiado». Y resulta raro porque las profesionales de educación, con el paso del tiempo, siempre hacen camino.

Con la idea de seguir subiendo

Pero la historia se escribe como se escribe. «Acabé de estudiar, llegó la pandemia y por entonces me ofrecieron trabajar donde estoy ahora. Y la verdad es que estoy muy a gusto. Siempre piensas en trabajar de lo tuyo, porque los niños siempre me han gustado mucho, pero la verdad es que, en estos momentos, estoy muy feliz donde estoy. En mi empresa podemos seguir subiendo».

Veinte años de diferencia

En lo personal es la líder absoluta de una particularidad de las preseleccionadas de este año: tener hermanos y hermanas con los que se llevan muchos años de diferencia -mayores o menores-. Su caso salta la banca: «Tengo una hermana pequeña, Lola, de cuatro años. ¡Nos llevamos veinte! Es una «mini yo» porque nos parecemos un montón, en aspecto, en gestos... he sido hija única casi toda mi vida y esto fue un regalo y es lo mejor que me ha dado la vida ». Sin duda, una vida nueva es más que cualquier cargo honorífico fallero, pero si pueden ser las dos cosas...