El GP de Singapur es uno de los grandes espectáculos de la Fórmula 1, no solo por las carreras, sino porque es uno de los pocos que se celebra de noche. El suceso tenía lugar durante la tercera sesión de entrenamientos libres del viernes, mientras solo rodaban Alonso y Stroll, el inesperado visitante, un lagarto de grandes dimensiones, se paseaba tranquilamente por la pista, captando la atención de todos los boxes.
Desde el equipo Aston Martin, avisaron rápidamente a sus pilotos sobre este 'piloto' añadido, mientras los comisarios desplegaban la bandera roja para evitar un accidente con el animal. Y aunque el lagarto parecía estar en serios apuros, mostró una velocidad digna de la Fórmula 1, escapando de los comisarios y logrando salir ileso.
Las risas y el alivio se sintieron en todo el paddock, dejando claro que Singapur no solo es famosa por su circuito urbano, sino también por sus visitantes inesperados. Este hecho, no es nuevo. El avistamiento de este particular invitado es más habitual de lo que parece en el Marina Bay. Años atrás fue Max Verstappen, quién se encontró cara a cara con uno de estos animales y lo apodó el “hijo de Godzilla”.