El mar diluye la suciedad del puerto y las barcas de Gandia vuelven a pescar

Los armadores de la media docena de embarcaciones afectadas piden soluciones para que el problema no se vuelva a producir

Entre los desperdicios más cuantiosos figuran las toallitas que siguen arrojándose por el váter

La suciedad que se acumuló en la dársena del puerto de Gandia.

La suciedad que se acumuló en la dársena del puerto de Gandia. / Levante-EMV

El agua de la dársena del puerto de Gandia ha disuelto rápidamente la mayor parte de la suciedad depositada en ese recinto a raíz de la tremenda tormenta de la mañana del miércoles que arrastró aguas fecales, toallitas, plásticos, botellas y otros desperdicios que se tiran a la calle. Los residuos llegaron por el barranco de Beniopa cuando el alcantarillado de Gandia no pudo engullir toda el agua de lluvia y desbordó directamente al cauce.

Esa acumulación de desperdicios impidió que media docena de barcas de pequeño tamaño, dedicadas al arte del trasmallo, pudiesen salir a faenar esta misma tarde del miércoles. Como informó este periódico, los pescadores temían que las toallitas y los plásticos se enredaran en las hélices o bloquearan la entrada de agua del mar a los sistemas de refrigeración de los motores, de manera que optaron por la prudencia y evitar males mayores aunque perdieran una jornada de trabajo.

Los pescadores confiaban que la suciedad se disolviera rápidamente y así fue porque la tarde del jueves y este viernes la presencia de elementos extraños había quedado reducida a la mínima expresión, de manera que las barcas ya operaron con normalidad.

En condiciones normales, esa suciedad llega a través de la red de alcantarillado hasta la depuradora, situada junto a la carretera de Daimús, donde es retenida y se retira en camiones cuando se seca. El problema es que la intensidad torrencial de la lluvia caída, de hasta 220 litros por metro cuadrado a la hora, desbordó la red de recogida de agua y todo fue a parar a los cauces fluviales. Los pescadores han pedido soluciones para que esta situación no se vuelva a producir.