CANDIDATAS A FALLERA MAYOR DE VALÈNCIA 2025

La «neta de Navarro», con el Cabanyal en todos los momentos de su vida

Paula Ibáñez Navarro

Falla Barraca-Columbretes

21 años

El grupo humano de Barraca-Columbretes hacen cada año un ejercicio de supervivencia admirable. Ahora buscan una alegría redoblada con una descendiente de fundadores de la misma

Paula Ibañez Navarro (Barraca-Columbretes)

Paula Ibañez Navarro (Barraca-Columbretes) / Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

No hay nada tan enriquecedor en una ciudad como tener identidad. Puede parecer ya tópico, pero Paula Ibáñez tiene el Marítim entreverado en origen. «Vivo en el barrio. No, no es una casita, sino en una finca. También de toda la vida: la parcela ya era de mi bisabuela». En lo bueno y en lo menos bueno de la historia familiar. «Mi abuelo faltó hace más de 40 años en el puerto por un accidente con un contenedor. Ha pasado todo ese tiempo y mi madre y mi tía siguen siendo «les filles de Navarro» porque somos del Cabanyal de toda la vida. Mi tío abuelo, que es quien hizo de abuelo, trabajaba en la cabria, la grúa tan grande que hay junto a los tinglados». 

Paula Ibañez impone la insignia de oro de su falla a María Estela durante el acto de la Barca d'Or

Paula Ibañez impone la insignia de oro de su falla a María Estela durante el acto de la Barca d'Or / Falla Barraca-Columbreres

Paula Ibañez, en un clásico del Marítim, la Ofrenda Marinera de octubre

Paula Ibañez, en un clásico del Marítim, la Ofrenda Marinera de octubre / Falla Barraca-Columbretes

Y en materia fallera, lo mismo, porque «mi abuelo fue uno de los fundadores de la comisión, Miguel Navarro y he crecido allí». Barraca-Columbretes es una comisión que no necesita presentación en el mundo fallero del Marítim. Es pequeña, sobreviviente de la zona cero del Cabanyal, lo que le añade épica. «Pero somos una familia. Sobrevivimos con mucha dedicación y seguimos para estar un año más y luego otro, y el siguiente. Nos esforzamos mucho porque cada día las cosas están más caras. El objetivo es hacer y hacer falla». 

Este año le ha tocado a ella ser fallera mayor y defender la aspiración a un puesto en la corte, lugar que echan de menos desde hace ya casi veinte años. Ella es, con 21 años, de las jóvenes. «En las mismas fallas del año pasado, cuando hablábamos del tema, aún decía que no tenía prisa» pero hubo algo de pensat i fet «porque yo quería ser, sí o sí. Y recuerdo que el Domingo de Ramos del año pasado, en una mesa familiar, empezamos a mirarnos, a cuestionar si «¿este año?» y nos dijimos «¡adelante!».

Dos veces infantil

Y así fue». Para rematar una triada representativa porque «fui fallera mayor infantil dos veces: en 2012 y luego repetí en 2013 porque me había gustado mucho y la comisión se quedaba sin representante». No superó las preselecciones, pero para demostrar que lo de los números gafe es hablar por hablar, «este año he salido con el 11, el mismo número que llevé de infantil». 

Opositando a Técnico de Rayos

En lo profesional está opositando a técnico de rayos y la han llamado de «auxiliar de enfermería, dentro de los turnos de bolsa; en este caso para cubrir una baja». Académicamente tiene «el Superior en Técnico de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear. Hacemos las placas, tacs, resonancias, mamografías, quirófano... soy la primera de la familia en el mundo sanitario. Me gusta ayudar a los demás, aportar para que se sientan a gusto. Siendo Auxiliar de Enfermería ayudas a la gente que no puede valerse por sí misma, es el primer contacto, puedes observar más su estado anímico porque pasamos más tiempo con ellos...». E inquieta ella, «he estado trabajando en el comedor escolar del colegio donde estudié. Por ganar algo de dinero y pagarme la preparación de las oposiciones». Como oposición es la que afrontará en apenas nada la «neta de Navarro».