Presidente de la Junta Rectora del Parc Natural de l’Albufera

Carles Sanchis Ibor: "La Reserva de la Biosfera es un premio, pero a la vez una exigencia"

El presidente de la Junta Rectora del Parc Natural de l’Albufera acaba de editar junto a Carles Ibáñez un libro coral sobre humedales costeros como l’Albufera, donde radiografían problemas viejos y nuevos a los que se enfrentan estos amenazados ecosistemas

Carles Sanchis Ibor, presidente de la Junta Rectora del Parc Natural de l’Albufera

Carles Sanchis Ibor, presidente de la Junta Rectora del Parc Natural de l’Albufera / FRANCISCO CALABUIG

Minerva Mínguez

Minerva Mínguez

Dice en la reflexión final de ‘Los humedales costeros de la península ibérica’que el colapso de l’Albufera «es una muestra más de los perniciosos efectos de un modelo de gestión del agua que primó la movilización de recursos hídricos como un mero activo económico que dejó de lado su vertiente patrimonial y ambiental». ¿En qué punto estamos?

Sobre el papel, la Directiva Marco del Agua de la UE marca un giro en este modelo ya que desde entonces cualquier uso económico está legalmente restringido por la preservación de las masas de agua y sus ecosistemas asociados. Lo que ocurre es que la materialización de los principios de esta legislación se hace muy difícil en aquellos espacios donde existen importantes presiones socioeconómicas o donde hay una escasez estructural de recursos hídricos. Y es en estas zonas, como l’Albufera, el mar Menor o Doñana, donde el deterioro y la amenaza es mayor.

El cambio climático y la subida del nivel del mar son los principales enemigos del enclave hoy por hoy. Sobre eso no hay duda.

Son nuevas presiones y desafíos que dificultan la recuperación de un ecosistema que fue llevado al colapso por el modelo de desarrollo de las décadas de 1960 y 1970.

Señala también que es imprescindible abordar la salinidad. ¿Hay algún proyecto al respecto?

Las administraciones implicadas en la gestión del parque toman muestras en determinados puntos e investigadores como Héctor Moreno (CVER-UPV) llevan un seguimiento con datos propios, pero sería necesario disponer de una red estratégica de medida constante, para permitir analizar y modelizar su evolución. Eso no existe, ni de momento está previsto.

¿Qué implica ser Reserva de la Biosfera?

Es, en cierta manera, un reconocimiento o una marca de calidad. No implica cambios normativos porque asume los existentes, pero obliga a un compromiso de buena gestión, ya que, si no se actúa en consecuencia, este reconocimiento de la Unesco se puede perder en sus revisiones cada diez años. Es por tanto un premio, pero a la vez una exigencia.

anchis Ibor, junto con Miguel Martín Monerris, Pablo Vera, Joan Miquel Benavent y Antonio Camacho

Carolina Guardiola, Antonio Camacho, Julia Martínez y Carles Sanchis Ibor, el jueves en La Nau / F. Calabuig

Afirma usted que si la sociedad valenciana mantiene un compromiso con l’Albufera como el que hizo posible paralizar la destrucción de la Devesa, podría «volver a ser un símbolo de los más valiosos artefactos de naturaleza y cultura mediterráneos». Pero pese a eso, asegura que nunca volveremos a l’Albufera de 1960.

Claro, porque ni el territorio, ni la sociedad, ni los recursos hídricos disponibles, ni el nivel del mar, ni la climatología son los mismos que en 1960. Avanzamos hacia otro modelo de Albufera, y el desafío es que, sean cuales sean las condiciones de contexto, esta nueva Albufera tenga la máxima calidad ambiental, paisajística y cultural. Esto es lo que demanda la mayoría de la sociedad, por encima de los intereses particulares, y lo que debe traducirse en inversiones y en gestión.

Asegura que pese a la s elevadas inversiones, no es suficiente.

Sí, porque por un lado llevamos más de 15 años de parón inversor en infraestructuras clave de saneamiento, necesarias para aislar el humedal de la carga externa de nutrientes que genera la eutrofia de las aguas, y por otro, porque todavía no se ha resuelto el problema de los que se acumulan en la laguna, algo que debe abordarse con muchísimo cuidado

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