Déficit de facultativos

La jubilación de casi 3.000 médicos el próximo lustro agrava el déficit actual

Más de 2.000 profesionales siguen ejerciendo a pesar de haber cumplido los 65 años

En ese mismo periodo, los hospitales formarán 4.163 médicos aunque sin asegurar su permanencia en la sanidad valenciana

Casi 3.000 médicos cumplirán la edad de jubilación en los próximos cinco años.

Casi 3.000 médicos cumplirán la edad de jubilación en los próximos cinco años. / JM López

Lluís Pérez

Lluís Pérez

Un total de 2.705 médicos cumplirán 65 años y, por tanto, alcanzarán la edad tradicional de jubilación en el próximo lustro en la Comunitat Valenciana. Así lo recogen las cifras oficiales de profesionales colegiados de las tres provincias: en Valencia, son 1.622 según el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia (ICOMV); en Alicante, 809 según el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Alicante (Coma); y en Castellón, 274 según las cifras del Colegio Oficial de Médicos de Castellón (Comcas). En ese mismo lustro, tomando las cifras de cada convocatoria MIR, los hospitales valencianos formarán a 4.163 facultativos, los cuales estarán preparados para ejercer su profesión de forma autónoma e incorporarse para revertir el déficit de profesionales, uno de los problemas estructurales del sistema sanitario. Solo en la autonomía valenciana hay 791 plazas sin cubrir. ¿Está asegurado, por tanto, el reemplazo generacional?

Riesgo en la próxima década

En principio, los datos dan a entender que sí porque el balance entre una cifra y otra ofrece un saldo positivo de 1.458 nuevos médicos. Sin embargo, el Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud -establece la edad de jubilación forzosa a los 65 años- permite a los médicos en plenas facultades físicas prolongar su vida laboral hasta los 70 años; eso en la pública porque, en la privada, no hay un límite marcado. De hecho, solo en la provincia de Valencia, hay 1.585 mayores de 65 años en activo según el ICOMV; una cifra superior al saldo positivo de MIR formados en los próximos cinco años, a los cuales se habrían de sumar los profesionales de los colegios de Alicante y Castellón, que no ofrecen cifras específicas al respecto, y los profesionales que deciden dar el salto a la privada y abandonar el ejercicio en la sanidad pública -su número ha crecido un 12 % en los últimos seis años- o aquellos que emigran a otros países.

Por eso, el vicepresidente del ICOMV, Pedro Ibor, asegura que "el relevo generacional está complicado, sobre todo, de cara a los próximos diez años". El problema se agrava en Atención Primaria y especialidades concretas, como Oftalmología o Traumatología, cuya demanda ha crecido debido a la evolución de la sociedad, al alargamiento de la esperanza de vida y el consecuente aumento del tratamiento de enfermedades crónicas. La lista de espera para intervenciones oculares, por ejemplo, suma 15.622 personas con una demora de 59 días para operarse.

Resultados a largo plazo

Ibor augura que, tras esta década, "puede ser que haya una mejoría". Su predicción coincide con la tendencia "esperanzadora" observada en las cifras del número de jubilaciones y el aumento de plazas MIR. En 2025, 708 facultativos cumplirán los 65 años, pero en 2029 serán 492, 216 menos. En cuanto a los residentes, la convocatoria MIR 2021 contó con 777 plazas de residentes, quienes finalizarán su formación entre 2025 y 2026, dependiendo si su especialidad es de cuatro o cinco años; pero, en la próxima cita, en la de 2025, la sanidad valenciana cuenta con 918 plazas. De ocuparlas todas, serían 141 que hace cinco años. No obstante, no todos tienen por qué quedarse a trabajar en los hospitales valencianos, por lo que el saldo podría ser peor.

La tendencia se está invirtiendo, pero no será efectiva en el corto plazo porque "se tarda entre 11 y 12 años en formar a un médico", puntualiza Ibor. Son seis años de grado universitario, uno o dos de preparación del examen MIR y, por último, la residencia, cuya duración es de cuatro o cinco años dependiendo de la especialidad.

Posibles soluciones: más plazas y mejor gestión

El déficit de médicos es un problema cuyo origen se remonta a hace 20 y 30 años. Así lo apunta el vicepresidente del ICOMV, Pedro Ibor, quien explica que en la década de los 2000 «no se tomaron las medidas adecuadas» porque las decisiones políticas y sanitarias no se ajustaron a la pirámide poblacional de los médicos; en la actualidad, más de tres de cada 10 facultativos está entre los 55 y los 70 años. El largo plazo de la formación de los médicos ha hecho que las consecuencias de hace dos décadas estén teniendo ahora su impacto

Entre las medidas posibles para contrarrestar este déficit, Ibor señala tres principalmente. En primer lugar, aumentar las plazas de especialización, es decir, el número de puestos MIR en cada convocatoria. «No se debe perder la tendencia e, incluso, incrementar su número», afirma. En segundo lugar, aprovechar la experiencia de los facultativos de entre 65 y 70 años y «favorecer su permanencia en el sistema»; pero hacerlo reformulando sus funciones. «Entiendo que un cardiólogo no pueda seguir operando a partir de cierto momento porque se pasan muchas horas de pie —, reconoce—, pero pueden encargarse de atender las primeras consultas o el seguimiento de las intervenciones». La lista de espera en la sanidad valenciana es de 95 días. Y, como tercera medida, propone plantear un cambio en el modelo de gestión sanitaria que permita una optimización de los recursos. En España, por ejemplo, hay 4,4 facultativos por cada 1.000 habitantes; una cifra superior a la de otros países como Reino Unido (2,94), Francia (3,31) e Italia (4,05). 

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