‘València se ahoga’: las plataformas por la vivienda digna convocan una manifestación el 19 de octubre

La protesta comenzará a las 18 horas en las torres de Serrans y su lema está inspirado en la gran riada que anegó la ciudad en 1957

De momento hay una treintena de asociaciones organizadoras para una protesta que prevén multitudinaria

Una mujer pasa ante el escaparate de una vivienda de València

Una mujer pasa ante el escaparate de una vivienda de València / Germán Caballero

Claudio Moreno

Claudio Moreno

Los colectivos por el derecho a la vivienda en València han convocado una manifestación para el sábado 19 de octubre a las 18 horas de la tarde, con salida en las torres de Serrans. Bajo el lema "Valencia se ahoga", las entidades englobadas en la plataforma 'València no està en venda' se movilizarán para reivindicar el acceso a una vivienda digna, la defensa del territorio y una regulación que evite la turistificación. El lema está inspirado en la riada que anegó la capital del Turia en 1957. 

De este modo, ‘València no està en venda’ reedita la manifestación de hace cinco años, cuando 5.000 personas recorrieron las calles de la ciudad exigiendo el mismo derecho que reclamarán el próximo 19 de octubre: poder seguir residiendo en unos barrios saturados por el turismo y encarecidos por la especulación inmobiliaria. 

Convocatoria de la manifestación de 'València no està en venda'

Convocatoria de la manifestación de 'València no està en venda' / L-EMV

Antes del anuncio, a modo de preparatorio, la plataforma llevaba varios días lanzando en sus redes sociales carteles con proclamas poetizadas. En las tres publicaciones tituladas ‘València’, ‘Socorro’ y ‘El Turia’ se denuncia, entre otras cosas, el desahucio indiscriminado de los vecinos con arraigo, el vaciado del comercio local, la incongruencia del concepto “turismo sostenible” y sin tasa o la ocupación de la huerta. 

De este modo, la manifestación por las calles de València servirá para reclamar "la regulación efectiva del alquiler y de la compraventa de vivienda, un parque de vivienda pública digna y sin caducidad mediante el aprovechamiento de los inmuebles existentes, el paro de los desahucios sin alternativa habitacional, la prohibición de los apartamentos turísticos, el desarrollo de una normativa que regule la cantidad y distribución de establecimientos y alojamientos destinados al turismo, el paro de la entrada de cruceros, la protección de los espacios naturales, la paralización de la ampliación del puerto y del aeropuerto, así como el decrecimiento del turismo, del consumo de recursos y de la contaminación que este genera".

Por el momento se han sumado a la organización de la protesta una treintena de asociaciones y colectivos: Acció Cultural del País Valencià, Assemblea Feminista, Associació Inquilins Vivenda Pública, Ca Revolta, Cabanyal Horta, Comissió Ciutat Port, CSN, Cuidem La Raïosa, El Bac, EntreBarris (que agrupa la Assemblea de Barri de l’Olivereta, Cuidem Benimaclet, CSOA L’Horta, La Saïdia Comuna y Veïnat en Perill d’Extinció), Informació Obrera, Joves d’Acció Cultural, Joves de Russafa, Koordinadora de Kolectivos del Parke Alcosa, La Mataobras, Maricuir, Mi pisito imposible, PAH València, Per L’Horta, Plataforma per Russafa, Sindicat d’Habitatge y Teixint Patraix.

El ejemplo de Palma

Además de las entidades citadas, otras como la Federación de Asociaciones Vecinales de València negocian actualmente sumarse a la convocatoria. Más adelante se publicará el manifesto y las adhesiones a una protesta que espera ser multitudinaria, tal como ocurrió el pasado 25 de mayo en Palma de Mallorca, donde 15.000 personas inundaron el centro urbano para visibilizar el drama de la vivienda.

Asimismo, la protesta valenciana seguirá la estela de la gran manifestación convocada en Madrid por más de una treintena de asociaciones para el domingo 13 de agosto. "¿A quién conoces que pueda permitirse una vivienda digna?", se pregunta la protagonista del vídeo promocional elaborado por la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), en el que aseguran que "son muchas las razones" para manifestarse contra una realidad "insostenible" para tantos ciudadanos.