Venezuela deporta a un periodista de Castellón que iba al país «a hacer turismo»

Vecino de Torreblanca, asegura que ha pedido explicaciones para el rechazo «y no me han dado ninguna»

Venezuela deporta a un periodista de Castellón que iba al país 'a hacer turismo'

Venezuela deporta a un periodista de Castellón que iba al país 'a hacer turismo' / RDM

Mónica Mira

Carlos Albert ha viajado antes a Venezuela, pero nunca hasta este viernes había tenido que conformarse con pisar el suelo de su aeropuerto en Caracas antes de regresar a casa. Su permanencia en el país ha durado tres horas, las que han transcurrido desde que bajó del avión, fue retenido en el control de acceso y deportado a España. La razón de la tajante decisión, está convencido, ha sido la camiseta que llevaba este periodista y político de Torreblanca, una de la selección de fútbol española con el nombre de María Corina, líder de la oposición a Nicolás Maduro, en la espalda.

Albert reconoce que llevar tal indumentaria podría considerarse una provocación, «sabía que había riesgo», teniendo en cuenta la crítica situación política actual en Venezuela, pero argumenta que no esperaba esa respuesta, «al final, no deja de ser una camiseta, hasta la gente de allí no se lo esperaba, las personas en el vuelo de vuelta se han quedado muy sorprendidas». Defiende que «María Corina podría haber sido mi hija, mi hermana o mi prima», pero en el control de acceso al país no ha valido explicación alguna.

Carlos explica que, oficialmente, «no me han dejado entrar por ser periodista de profesión», aunque iba a hacer turismo, pero tiene muy claro que la verdadera razón ha sido «por llevar la camiseta».

El periodista castellonense tenía previsto estar en el país del 13 de septiembre al 4 de octubre, entre otras cosas para visitar a conocidos, como ya había visitado anteriormente «sin ningún problema» y así está reflejado en su pasaporte.

Detalla que durante el tiempo que ha estado retenido «no me han entregado ningún documento ni me han leído nada, simplemente me han dicho que mi perfil no era correcto». Y con esas, lo han subido en un avión en dirección a Madrid. De sus últimas diecinueve horas, «dieciséis las he pasado en un avión».

Una vez en la capital española, Carlos Albert ha denunciado que «ahora mismo Venezuela es una dictadura, sabía que podía no hacer gracia, pero no deja de ser una manifestación pacífica, pero en Venezuela no está permitido ni ponerte en una camiseta lo que quieras, por desgracia, esta es la situación que viven los venezolanos día a día».